Iglesia rupestre
de Santa Eulalia
ORÍGENES RUPESTRES DE LA PARROQUIA DE SANTA EULALIA
La penetración de la fe cristiana en el valle del Cidacos, en el s. VI, hay que relacionarla con la expansión que se produjo desde Calahorra, la ciudad de los mártires Emeterio y Celedonio. La difusión e implantación entre nuestros antepasados de la nueva fe no se produjo de manera masiva, sino que se realizó por el contacto de las familias conversas con sus vecinos que se iban adhiriendo a ella, aumentando, paulatinamente, la dimensión de las tres comunidades cristianas que fraguaron en las tres parroquias asentadas en tres zonas diferenciadas.
Cuando los primeros cristianos, que habitaban las cuevas del montículo que ahora sustenta el castillo, decidieron abrir un espacio a sus reuniones de culto, lo dedicaron a una de las santas de mayor devoción y fama del momento: santa Eulalia. El hecho de que el presidente del cabildo eclesiástico arnedano fuera durante siglos el párroco de esta parroquia, nos indica que esta pudo ser la primera de las implantadas en el Arnedo tardoantiguo.
